- Harry, ¿estás seguro de que sabes el camino? -preguntó Zayn.
- Claro que sí... era... ¡por aquí! -señaló.
Mientras, Liam y yo charlábamos sobre el nuevo disco ''Take me Home''. Yo estaba enamorada de cada canción del disco, y parecía que Liam compartía el mismo gusto. Cada palabra que salía de su boca, me hacía sonreír, cada una más que la anterior. Louis y Zayn comenzaron a susurrar mientras nos miraban, y se reían:
- Hey chicos, parad ya, ¿qué estáis haciendo? -les regañó Liam.
- Liam, María, os lleváis muy bien, ¿eh? -afirmó Louis mientras sonreía.
- ¡María no para de sonreír! -dijo Andrea.
- Es normal no poder parar de sonreír, cuando tienes a tu lado al chico más increíble que ha existido nunca...
Harry, Zayn, Louis, Andrea y Niall, me miraron asombrados. Todos se habían quedado en silencio. Liam me miró y me dijo con una sonrisa:
- ¿Realmente piensas eso sobre mi?
- Si... -dije en tono vergonzoso y algo colorada.
- Bueno chicos, creo que María y yo tenemos mucho de qué hablar... ¿me acompañas? -me dijo Liam mientras me sostenía la mano.
- ¡A Liam le gusta María! ¡A Liam le gusta María! -comenzó a bromear Niall que se había percatado de todo.
- ¡Hey! Y tú, ¿dónde estabas? -le pregunté.
Miré un poco más adelante, y Andrea estaba sola esperando a que Niall regresara con ella. Estaban todos tan concentrados en Liam y en mi, que no nos habíamos fijado en ellos.
- Yo mejor me voy ya... -dijo Niall. -Mi dama me espera.
Andrea se sonrojó y sonrió.
Por fin llegamos al restaurante tan deseado. Tomamos mesa, y nos dispusimos a cenar. La noche fue maravillosa, entre chistes, canciones, sonrisas...
- Bueno, ¿os ha gustado el restaurante? -nos preguntó Harry.
- Esta mejor de lo que me esperaba, viniendo de ti Harry. -bromeó Louis.
Los chicos nos acompañaron al hotel, y les invitamos a unas copas en nuestra habitación. Andrea y Niall, habían conectado como nunca, al igual que Liam y yo. Fueron más de una las veces que Andrea me mandó miradas de complicidad, todo iba a la perfección. Dieron las 2 y media de la mañana, y los chicos decidieron marcharse. Nos comentaron que al día siguiente les harían una entrevista en un centro comercial, y nos invitaron a ir con ellos. Por supuesto aceptamos.
- Además, luego podemos dar un paseo por la ciudad y así empezáis el proyecto, que no podéis perder tiempo. -dijo Zayn.
¡El proyecto! Se nos había olvidado completamente.
- Sí, y quizás de conocernos mejor aún... -dijo Niall mirando a Andrea.
Nos despedimos de los chicos, cerramos la puerta, me aseguré de que no había nadie, miré a Andrea y comenzamos a gritar de la emoción. ¡Era nuestra segunda cita con One Direction! Cualquier Directioner sueña con sólo poder saludarlos, y nosotras habíamos quedado con ellos otra vez...
- María, ¡Esto es increíble! -exclamó mi amiga.
- Andrea... Si no te conociera juraría que estás colada por Niall.
Se sonrojó. - María, ¿sabes lo que es sentir que alguien te comprende tan bien? Pues así es como me siento cuando Niall me habla... -nunca había visto a Andrea así.
- Pues imagínate como me siento yo cuando estoy con Liam, como en una nube, pues igual.
- Cuéntame todo, ¡por favor! -exclamó ansiosa Andrea.
Liam me miraba de una manera inexplicable. No podría decir que realmente él estuviera interesado en mi, pero mi corazón quería creerlo. Hablamos sobre nuestros gustos y vida en general; Liam había sufrido mucho en el pasado, desgraciadamente, igual que yo. Me dijo que hablando conmigo se sentía seguro, a pesar de que nos habíamos conocido horas antes. En realidad, todo estaba sucediendo muy deprisa, solo el tiempo sabrá si nos quedaremos en amigos o en algo más.
- María, ¿crees que esto se quedará solo en un recuerdo?
- Espero que no... -comenté con aires tristes. - Y ¿a ti qué tal te ha ido con Niall?
Andrea me dijo que Niall era muy bromista, y su risa enamoraba. El poco tiempo que habían pasado juntos les había hecho un tanto "inseparables". Niall le dijo que siempre había soñado con una chica como ella, igual de bromista, pero con un toque de seriedad. Es decir, los dos sabían cuando había que bromear y cuando no, y eso significaba complicidad absoluta.
- Bueno, ya es hora de dormir, que mañana volveremos a ver a los chicos y hay que estar guapas y descansadas. -le dije a mi compañera de habitación.
- Espero que mañana por la mañana sigan reconociéndonos y esto no sea más que un sueño...
Esa noche se hizo larguísima para ambas, pues esperábamos con ansias que sonara el despertador.
Padiiiii e gusta mucho :)
ResponderEliminarjajajaja graciaaaaaas :D el tuyo tambien esta super bien :)
ResponderEliminarJejejejejeje....
ResponderEliminar