Nuestro vuelo, salía en dos semanas. Ese tiempo lo dedicamos a practicar un poco nuestro inglés para poder movernos con mayor facilidad; y entre tanto idioma, y tanto One Direction sonando, olvidamos que no conocíamos nada, absolutamente nada, de Londres.
Y llegó el gran día. El día tan esperado, por fin iríamos a Londres. Nuestro vuelo salía a las 10 de la mañana, y en el aeropuerto estábamos nosotras a las 9. Facturamos las maletas, nos despedimos de nuestros amigos y esperamos con ansia que llegaran las 10.
Eran exactamente la 1 de la tarde cuando pisamos tierra británica. Cogimos unos cuántos metros (cabe destacar que el metro de Londres no es nada entendible) pero al fin, llegamos a nuestra estación. Nos disponíamos a salir cuando noté que mi maleta no estaba, habían cerrado las puertas y el metro se iba. Lo llevaba todo en esa maleta. Me senté en un banco que había por allí cerca y empecé a pensar: ''Si el viaje ha comenzado así, no quiero imaginarme como va a terminar...''. Andrea estaba sentada a mi lado, diciéndome que no me preocupase, que la encontraríamos.
Oí la voz de alguien, que de lejos nos miraba y nos hacía gestos exagerados. Agudicé la vista, y no podía creer que estaba viendo...
- Perdona, esta maleta es tuya, ¿cierto?. Se te ha olvidado dentro.
No me lo podía creer, era Liam, Liam James Payne, un chico de One Direction, que a pesar de que me había hablado en inglés, mis oídos lo entendían como si de música se tratase.
- Gra... Gra... Gracias - no tenía palabras, estaba de piedra.
- No hay que darlas, y menos una chica tan guapa como tú - contestó uno de mis 5 ídolos. ¿Guapa? ¿Liam me había llamado guapa? No, no podía ser, seguro que era uno de mis tantos sueños - Bueno, ¿cómo te llamas?
Mire la cara de mi amiga Andrea, estaba blanquísima, supongo que tampoco se lo creía.
- María, me llamo María, y ésta - señalando a mi acompañante - ésta es Andrea.
Al parecer, Andrea al escuchar su nombre, reaccionó y sonrió.
- Yo soy Li...
- No hace falta que te presentes, sabemos de sobra que eres Liam Payne - interrumpí a mi querido ídolo.
-Veo que sois Directioners, ¿no? -sonrió. - Pues es un placer conocerlas.
De nuevo, volví a mirar a Andrea. No cabíamos en nuestro asombro. Era Liam, nuestro Liam...
- No sois de aquí, ¿verdad? Lo noto en vuestro acento... -nos preguntó.
Andrea y yo negamos a la vez.
- Es la primera vez que visitamos Londres, y no sabemos nada de nada... Necesitamos ver la ciudad para un proyecto de estudios y andamos un poco perdidas -contesté.
- Pues conozco a 5 chicos que estarían encantados de acompañaros en vuestra visita, incluido yo. Así, se os hará más fácil hacer el proyecto, y podemos ayudaros a practicar nuestro idioma, ¿qué os parece?
¡¿Que qué nos parece?! Liam, invitándonos a mi amiga y a mi, a estar con ellos durante 2 semanas. Era como un sueño hecho realidad, nuestro sueño.
- Será un placer teneros como guías -por fin Andrea se dignó a hablar.
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