lunes, 7 de enero de 2013

Capítulo 5.

Andrea y yo, nos levantamos de las escaleras a la vez, nos miramos y sonreímos. A pesar de todo lo ocurrido, iba todo a la perfección...
- Bueno chicos, Louis tiene hambre, ¿no?, ¿qué tal si vamos a comer? -preguntó Andrea.
- ¿Por qué no comemos en nuestro hotel? -dijo Niall.
- Buena idea, podemos hacer una barbacoa en el jardín y después ir al centro, así podéis empezar el trabajo. -contestó Zayn.
- Pero por favor, primero pasemos por nuestro hotel para cambiarme de pantalón y para que Andrea se ponga unos zapatos... -supliqué riendo.
Salimos del centro comercial y Harry nos acercó en el coche hasta el hotel. Subimos las escaleras lo más rápido posible, nos cambiamos y bajamos. Ellos seguían en el coche esperándonos.
- ¿Estáis listas chicas? -preguntó mi querido Liam desde la ventanilla.
- Ahora sí. -respondió sonriendo Andrea.
Nos volvimos a montar en el coche. Liam, como siempre, estaba sentado a mi lado y sólo el hecho de tenerlo a centímetros de mi, me hacía la chica más feliz del mundo. Supongo que Andrea compartía la misma opinión, pues siempre estaban juntos ella y Niall. Teníamos una sonrisa imborrable en la cara. Estábamos con ellos, con nuestros ídolos.
Tras unos minutos escuchando las tonterías de Louis, la risa de Niall y viendo la cara de ''estoy enamorada'' que tenía Andrea, llegamos al hotel de los chicos. Era grandísimo, el más grande que había visto hasta ahora.  Harry aparcó, y casi golpea a otro coche.
- La próxima conduzco yo, no quiero morir. -bromeó Louis.
Entramos en su habitación: había un pequeño salón con dos sofás y una tele, a la izquierda se encontraba la cocina y a la derecha varias habitaciones.
- Bueno, pues por el momento este es nuestro dulce hogar. Pónganse cómodas mientras lo preparamos todo. -dijo Harry.
Andrea y yo nos sentamos en un sofá cada una.
- Chicos, ¿de verdad que no queréis que os ayudemos? No nos importa en absoluto. -pregunté.
- Por un día, dejad que nos encarguemos de todo, prometo no envenenaros. -dijo Louis riéndose.
Liam que no tenía nada que hacer porque los demás lo estaban haciendo todo, se acercó al sofá por detrás, me abrazó y me besó en la mejilla. El corazón se me aceleró de una forma inexplicable. Él saltó el sofá y se sentó a mi lado.
- Vaya, si no te conociera, diría que te has puesto nerviosa María... -Andrea me miraba pícaramente.
- Creo que Andrea tiene razón, ¿qué piensas tú Liam? -Niall había aparecido de la nada.
- ¿Tú no estabas ayudando a cocinar? -preguntó Liam con una mirada desafiante.
- Ya, pero he terminado. -Niall no paraba de sonreír.
Andrea se reía al compás de Niall, mientras Liam me miraba pensando lo mismo que yo. Queríamos irnos de allí. Nos levantamos, y nos dirigimos a una habitación para dejar a los tortolitos solos.
- Está un poco desordenado, lo siento. -Liam se reía.
- Si no fuera por esos calcetines, o esos pantalones, o ese pijama, no se notaría, mucho. -bromeé.
- ¿Sí?, pues ahora me enfado contigo. -Liam se tiró encima de la cama boca abajo.
- ¿En serio te enfadas? Sólo estaba bromeando... -me senté en la cama con aires tristes.
- ¿De veras pensabas que estaba enfadado? -se levantó y me abrazó- No pensaba que te lo creerías...
Estuvimos abrazados varios segundos y nos separamos poco a poco. Me miraba a los ojos, al igual que yo a él. Me iba a besar, estaba segura de que me iba a besar. Cerramos los ojos y nos acercamos el uno al otro lentamente.
- La comida está hecha. -interrumpió Zayn abriendo la puerta.
- Ya vamos. -dijo Liam.
Zayn se marchó, y con él se fue mi beso con Liam. Si hubiera llegado diez segundos más tarde, sólo diez segundos. ¿Cuándo tendría otra oportunidad así? No lo sabía. Lo único que sabía era que quería un beso suyo.
- Venga vamos a comer, nos están esperando. -me levanté de la cama y le agarré la mano para levantarlo.
Me lanzó una sonrisa y yo le devolví otra. Se levantó y nos marchamos por el pasillo haciéndonos cosquillas.
- ¡Liam para me vas a matar! -le dije mientras me reía y me movía de un lado para otro intentando que no me cogiese.
- ¿Que pare de hacer qué? ¿Ésto? -siguió haciéndome cosquillas y riéndose.
Por fin paró y nos pusimos en la mesa para comer. Había tacos, nachos, alitas de pollo y diversas salsas. Lo habían preparado todo muy bien, no me esperaba menos viniendo de ellos.
- Aunque no es un menú muy elaborado, espero que os guste. -dijo Harry.
La comida estaba deliciosa. Andrea y yo nos dispusimos a recoger la mesa y antes de coger un plato, los chicos ya se habían levantado rápidamente a recogerlo ellos.
- ¿No nos vais a dejar hacer nada? -pregunté.
- Te dejo que entretengas a Liam. -contestó Louis riéndose.
Busqué a Liam por el salón; estaba en el jardín.
- ¿Qué haces aquí? -le pregunté.
- Pensando sobre los últimos acontecimientos.
- Y... ¿Se puede saber de que tratan? -volví a preguntar.
- ¡María! -Andrea se asomó al jardín- No estaré interrumpiendo nada, ¿no?
- Claro que no. -contestamos Liam y yo a la vez.
- Hay que empezar el trabajo, ¿recuerdas? -me dijo Andrea.
-  Cierto, tenemos que ir al centro de Londres.
- ¿Alguien a dicho centro de Londres? ¡Contad conmigo! -Niall apareció por detrás de Andrea.
             

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